
En el país de los pequeños petroglifos
había dos lesbianas grandes, —que
eran también grandes lesbianas—,
muy amigas de llorar y criticar
y de abrazarse en espacios
abiertos, siempre las dos
juntas sobre la hierba.
De las dos, una era más
joven y menuda, y la otra,
más callada, estiraba unas
medias de rejilla, sin pudor,
sobre las piernas enrojecidas;
sus muslos parecían roast beef.
* * *
había dos lesbianas grandes, —que
eran también grandes lesbianas—,
muy amigas de llorar y criticar
y de abrazarse en espacios
abiertos, siempre las dos
juntas sobre la hierba.
De las dos, una era más
joven y menuda, y la otra,
más callada, estiraba unas
medias de rejilla, sin pudor,
sobre las piernas enrojecidas;
sus muslos parecían roast beef.
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8 comentarios:
De verdad que por tierno, me encanta; aunque no es extraño y de sobras sabes lo bien que juegas con palabras!
Mi suegra se equivoca.
Esto es un poema.
B.____etc, Hugo!
Sólo los seres sensibles
saben de luces invisibles!
Bello!
♥♥♥besos♥♥♥
Esta escena no me desv�a para nada del texto, todo lo contrario, me lo recuerda, por las piernas, los muslos enrojecidos, faltan las medias de rejilla, pero logro imagin�rmelas.
Besos,
Raquel
Acabo de llegar a tu blog vía Mi literaturas y me gusta lo que leo. Tengo que pasear por él más despacito, sin prisa.
Un besito.
Cualquier semejanza con la realidad actual, es pura casualidad????
Un abrazo
Yeli
Hola. Te invitamos a visitar nuestra revista sobre literatura y cine. Un saludo.
tremendo el roast beef, pero me gusta más con patatas!!!
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