jueves, 16 de febrero de 2012

Ayer, anoche

Buscando la salida.
Intentando escribir un grito
sin perder la compostura
ni el aliento. Intentando
ser sincero hasta donde
la piedad consiente.

Sí, de eso se trata.

De responder cartas,
como en los años 90,
cuando recibía cartas.
Cerrar los sobres con
las dos manos. Mirar
el remite. Tocar las letras
por última vez, antes
de despedirse de
ellas para siempre.

Igual que ahora.

Y dejarlo todo escrito,
abandonarlo a su suerte
dentro de un buzón
que no entiende de
arrepentimientos:

«El mayor tesoro que me llevo
es todo lo que he perdido».

1 comentario:

Noelia Palma dijo...

«El mayor tesoro que me llevo
es todo lo que he perdido».

me fascina eso, de verdad, me quedé como tonta...
pero es verdad, creo que hay una canción con algo parecido, como que no se tiene, verdaderamente, sino lo que se pierde, y
qué se dice a eso, eh?

bueno, me extendí con el monólogo, pero me entendés!
un abrazo