A Esther,
por su paciencia infinita
y su absoluta falta de criterio.
y su absoluta falta de criterio.
Porque soy igual que un gato
ella me cuida igual que a un gato:
Me consiente. Me regaña.
Me acaricia la cabeza
cuando me porto bien.
Juega conmigo. Es paciente.
Me concede caprichos
que no merezco.
Llena la despensa.
Me lleva al médico.
Me regala, siempre,
mis buenas dosis
de independencia.
Me alimenta. Recoge mis
juguetes mientras yo duermo.
Se preocupa por mí cuando
me asomo a la ventana.
Limpia mi espacio.
Da sentido a mis días.
No me hace preguntas tontas,
ni me agobia, ni me molesta.
No pone a prueba mi paciencia.
Me deja dormir hasta tarde.
Me deja dormir a su lado.
Ella es la persona que
estaba buscando.
Porque soy igual que un gato,
vivo feliz, igual que un gato.

6 comentarios:
Bueno, todos esos mimos son porque debes ser un lindo gatito :)
Creo que yo también soy un gato
¿De qué valdría que yo escribiera algo tras leer esto?
Hay tantos gatos... jajajaj
Me ha gustado :)
Tremenda delicia!
Puede usted intentar producir obras por encargo.
Si obedece usted a su inspiración, jamás escribirá una nota.
Precioso poema, por cierto.
Publicar un comentario en la entrada